Corcuera son los padres
En esta vida uno se topa con historias que por fas y nefas debe de contarlas porque sino caerían en el olvido dejando ese mal sabor en la boca del narrador que con tanto esfuerzo la creó. Esta vez me ha tocado a mi el ser partícipe en la oratoria de una de estas tan gratas historias, que espero que quede para muchos resonando en sus oidos durante una larga temporada. El orador y protagonista de esta historia me pidió que le mantuviera en el anonimato y no ya por respeto a él, el cual no tengo, sino más por respeto a la universalidad de la historia y darle una narrativa mas adecuada a lo que aquí debe acaecer.
"Está historia ocurre allá por finales de los ochenta principios de los noventa en un madrid donde "la movida madrileña" ya estaba muerta y el auge de las consolas llegaba a la vida de los noveles españoles. Una pareja de jovenes hermanos metian desde hace 4 años en un bonito cerdito de barro la escasa paga que sus padres le daban para chucherias todos los fines de semana. Los jovenes estaban contentos ya que pronto reunirian el dinero para su preciada consola, pero tuvieron que descubrir pronto lo dura que a veces es la vida. Una buena mañana se despertaron y vieron que su cerdo cebao de monedas habia desaparecido, lloraron desconsoladamente por toda la casa deseando que apareciera por algún lado sus ahorros de 4 años, su madre no se sabe si por el sentido de culpa de haberle dado su San Martín al cerdo (por necesidad no por avaricia) o para tranquilizar el sofoco de los mismos les dijo esta gran frase: "No os quejeis a mi hijos el que os ha robado es Corcuera", y los niños se quedaron sin consola, sin ahorros, sin cerdo y con un odio profundo hacia corcuera.
Es corta pero así es la vida amigos. Espero que la hayáis disfrutado tanto como yo en su momento. Y recordar muchachos que "corcuera son los padres" ¿¿aun quereis tenerlos como número dos en vuestras cuentas bancarias??
Salud.