Sobre la redacción
Un breve mensaje sobre algo que considero realmente importante: una comunicación adecuada es algo crucial para el desarrollo de nuestro trabajo. Muchos de nosotros, los que tuvimos una vocación temprana, desde el principio de nuestras carreras (o incluso antes, cuando sólo jugábamos con los ordenadores) hemos centrado nuestros esfuerzos en adquirir el mayor número de conocimientos técnicos posibles. Siempre en constante actualización, siempre atentos a los nuevos avances de la industria. Somos máquinas de leer manuales. Esto, naturalmente, ha supuesto sacrificar otros aspectos no tan importantes quizá, pero a la larga necesarios. Hemos descuidados otras facetas, tales como ordenar nuestras ideas correctamente y expresarlas sobre el papel, por ejemplo.
Por otro lado, por el tipo de trabajo que desempeñamos, orientado al servicio, no hemos acostumbrado a intentar responder siempre de forma inmediata a las situaciones que se nos presentan, muchas veces como si se tratara de un acto reflejo. Esto en ocasiones no nos permite reflexionar sobre lo que realmente queremos expresar y sobre la mejor forma de hacerlo.
Combinadas, la falta de práctica y la precipitación hacen que nuestra escritura sea confusa y errónea, perjudicando así nuestra labor como técnicos. Puede incluso que esto nos pase hasta al hablar en los peores casos.
Y, aunque a muchos (entre los que me incluyo activamente) nos parezca injusto, es un hecho que, a la larga, la forma siempre acaba teniendo más importancia que el fondo. Se puede hacer una gran labor técnica y tener también la razón de nuestro lado pero si no somos capaces de explicar correctamente nuestro punto de vista, de reportar adecuadamente nuestras actividades o solicitar la colaboración de los demás, todo nuestro esfuerzo caerá en saco roto. ¿Quién no ha oído la típica coletilla de "es un excelente técnico, pero para tenerlo encerrado en una habitación"?
Por lo tanto, no olvidemos que nuestro trabajo también consiste en relacionarnos con otras personas, personas que, en la mayoría de los casos, no tengan ningún conocimiento técnico ya que esa no es su tarea principal. Tengo muchas experiencias reales que ilustran esta opinión y seguramente cuente las más interesantes en su momento. Por ahora quiero recordar a Vicente R., un excelente administrador de sistemas que estuvo a mi cargo durante lamentablemente sólo un año, al que el mezquino jefe del Departamento de Organización de mi empresa le llamaba despectivamente "Cantinflas" porque, cuando hablaban, Vicente siempre se ponía nervioso y acababa tartamudeando y confundiendo palabras.
La verdad es que al final me he enrollado más de lo que quería. Tan sólo intentaba subrayar algo de lo que normalmente nadie suele tratar en las áreas técnicas donde nos movemos. En absoluto me considero experto, pero intentaré enseñar algún truco y algún ejemplo en siguientes artículos que ayude mejorar esta forma de relacionarnos con jefes, clientes y proveedores. Precisamente, una de las razones por las que yo escribo aquí es practicar y avanzar en mi redacción y recuperar un poco del tiempo perdido.
Un saludo a todos.